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Cáñamo o cáñamo industrial es el nombre que reciben las variedades de la planta Cannabis sativa, cuyo tallo ha sido utilizado en la fabricación de infinidad de productos: alimenticios, textiles, cosméticos, entre muchos otros. Es una planta que si bien genera muchas controversias, tiene infinidad de aplicaciones y muchas investigaciones le atribuyen una serie de potenciales positivos. Su uso no se remite a épocas recientes, pues el cáñamo ya era utilizado en tiempos de los romanos y de Cleopatra y en el Medioevo ya se utilizaban ungüentos, lociones y baños de y con cáñamo.
La cosmética ha encontrado los beneficios del cáñamo en los efectos físicos y bioquímicos de sus ácidos grasos. De las semillas de esta planta se extrae, por primera presión en frío, un aceite que es rico en ácidos grasos esenciales, antioxidantes, sales minerales y vitamina E. Las empresas de cosmética natural emplean este aceite en sus formulaciones por que posee propiedades efectivas para la salud y belleza de la piel, ya que la composición de ésta última tiene grandes similitudes con la composición del aceite de cáñamo.
Con una concentración alrededor del 80 %, los ácidos grasos insaturados del cáñamo tienen excelentes cualidades para el cuidado de la piel: evitan la pérdida excesiva de humedad o deshidratación y el agrietamiento, promueven la recuperación parcial de la producción de lípidos de la piel, retrasa la aparición de arrugas y mantienen el cutis terso y libre de impurezas.
Por sus propiedades reafirmantes y regeneradoras, el cáñamo ha sido ideal para la elaboración de emulsiones, aceites, cremas, vaselinas y mascarillas hidratantes, tanto faciales como corporales. Incluso la combinación de este aceite con aloe vera, ayuda a reconstituir los cabellos dañados.
De igual forma éste aceite tiene excelentes facultades de penetración y fluidez, por lo que sus efectos son casi inmediatos, algo que ha hecho que sea muy utilizado para masajes.
El aceite de cáñamo no contiene THC, que es la sustancia psicoactiva de la planta de la cual es extraído, por lo tanto su uso no tiene ningún efecto secundario. Por otro lado los productos elaborados con cáñamo son biológicos, pues si a la planta del cáñamo se le aplican pesticidas o herbicidas se seca automáticamente, por lo que ya no se puede extraer su aceite. Por esta razón y por ser una fuente de ácidos grasos omega 3 y omega 6, el cáñamo es también implementado en la nutrición, pues su consumo ayuda a la prevención de enfermedades cardiovasculares, reduce el contenido de colesterol y la presión sanguínea y coopera en la reducción de inflamaciones y los síntomas de la artritis.
Otros de los productos elaborados con cáñamo son maquillaje, champús, aceites, lociones, cremas solares, anti-arrugas, cremas para pieles secas, para las manos y jabones.
Éstos últimos se realizan con el método de empasto a frío, lo que mantiene inalterados los principios activos de la planta. Por lo tanto su elaboración es lenta y artesanal. La variedad de jabones a base de cáñamo son muchas: lavanda, arcilla, sándalo, vetiver, naranja, aloe vera, amapola, árbol del te y caléndula, todas unidas a las propiedades suavizantes, hidratantes y protectoras del cáñamo.
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