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La palabra Andalucía y la palabra flamenco parecieran fundirse en una sola cuando de esta cuna de bailarines han salido intérpretes de este baile como Sara Baras, quien desde pequeña, en un municipio español llamado San Fernando, cuidad natal de su madre y el cual pertenece a Andalucía, ya participaba en todos los festivales de flamenco.
Y es que Sara Baras lleva en la sangre este género musical y artístico, pues al parecer el amor de su madre Concha Baras (María de la Concepción Baras Herrera) por aquel mover gitano como muchos le llaman al flamenco, influyó notablemente en su pequeña niña, siendo la alumna más exigida de su escuela de danza y una de las integrantes de “Los niños de la tertulia flamenca” cuando solo tenía ocho años.
Pero ser hija de una gran bailarina y directora de escuela de flamenco no era suficiente para ganar reconocimiento, participar y ganar premios, era necesario contar con talento y con cualidades lo suficientemente relevantes como para sobresalir en medio de innumerables bailarines que si bien, perseguían los mismos sueños que ella, también estaban dispuestos a luchar por llegar alto.
Sin embargo, comenzar desde tan pequeña auguró para Sara un buen comienzo, pues a la edad de dieciocho años ya actuaba en festivales de teatro flamenco y empezaba a cosechar premios. Fue así como entre 1992 y 1999 Sara Baras ya había participado en eventos tan importantes como la “Bienal de Danza” de Lyon, bailado junto a figuras tan importantes como Enrique Morente y ganado premios de la envergadura de un “Madroño Flamenco”, entre muchos más.
Debido a la gran cosecha de éxitos Sara Baras decide montar su propia compañía en 1997, y hacerle honor a esa danza del Siglo XVIII, que en los pies, las manos y la cintura de una mujer como ella jamás pasará de moda. De allí se comenzarían a desprender cientos de presentaciones y participaciones, que llevarían a esta emprendedora mujer a alcanzar cimas tan memorables como la del Premio Nacional de Danza en el año 2003, estando en sus mejores años, a la edad de 31.
La “bailaora” como la llaman en su natal España, ha conseguido recorrer gran parte del mundo con su baile flamenco, en sus diferentes interpretaciones, impregnándole un sello de originalidad y esteticismo artístico que solo se ven en recreaciones tan fantásticas como las que ella hace, convirtiendo el baile en teatro y haciendo de la danza un espectáculo altamente dramático.
Uno de los espectáculos más representativos de su compañía sería el basado en la obra Carmen en 2007, donde Sara interpreta a un mítico personaje femenino llamado la cigarrera de Merimé, en el cual no sólo hace de directora artística sino además de coreógrafa, contando para este con la significativa colaboración de Paco de Lucia.
Actualmente, “la bailaora” se desempeña como bailarina, coreógrafa y directora de su compañía de baile flamenco. Dentro de la gama de espectáculos que tiene para deleitar a su público se encuentran “Sueños”, “Juana la Loca”, “Mariana Pineda”, “Sabores” y por supuesto “Carmen”.
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