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La danza butoh comienza su desarrollo en 1950 donde el bailarín japonés Kazuo onho y el coreógrafo de misma nacionalidad Tatsumi Hijikata, conmovidos por los destrozos causados por el bombardeo a Hiroshima y Nagasaki, hecho por estados unidos en la segunda guerra mundial, dieron como principio para ambos artistas la búsqueda de un reflejo acerca del horror vivido por dichas personas inventado de esta manera esta hermosa y llamativa danza. Es bueno mencionar que dicha danza la llaman la danza hacia la oscuridad debido a su ya mencionada inspiración y procedencia.
La danza butoh es dentro de si más que una danza deportiva, una danza artística que muestra como mayor exponente cada una de las emociones recopiladas por cada bailarín de dicha disciplina, pues la principal característica de dicha danza en mostrar mediante las expresiones y gestos corporales todas las emociones reprimidas por los mismos.
Es bueno mencionar que la danza butoh por lo general se presenta no en baile sino en acto, muy semejante a las obras representas en los teatros, por ello y de allí es que esta es bastante reconocida a nivel mundial.
Por otra parte, el butoh como danza expresiva posee ciertas capacidades físicas para poder ser desarrollada con buena calidad, pues la expresividad gestual y corporal son necesidades de primera mano y en ciertas ocasiones como cualquier tipo de danza el butoh requiere de una gran flexibilidad y despliegue superior de fuerza, lo cual indica que para poder practicarla es necesario desarrollar cierto entrenamiento físico.
El desarrollo contemporáneo de la danza butoh ha permitido que diversas escuelas alrededor del mundo abran sus puertas a los bailarines interesados en practicar dicho tipo de danza, esto a su vez trayendo consigo la participación de una gran cantidad de obras en diversas competiciones y espectáculos alrededor del mundo, en donde se reconoce y resalta la participación del butoh en el festival de teatro en Nueva York, de donde la dicha danza salio bastante reconocida por su belleza y tradiciones ya mencionadas anteriormente.
Dejando a un lado las tradiciones, práctica y belleza de la danza butoh es propio resaltar las bondades físicas que trae la práctica de esta para los bailarines, algunas de ellas como:
• Aumentar la flexibilidad corporal. • Mejorar significativamente la tonicidad muscular. • Servir como una muy buena fuente de eliminación de cargas mentales. • Contribuye a mejorar sistemas como el circulatorio y cardiovascular. • Aumenta en gran medida la expresividad corporal. • Es un excelente ejercicio para quemar grasas, gracias a sus principios aeróbicos.
Aunque son muchas más las virtudes que posee la dicha danza, las ya dichas son algunas de la presentes a tener en cuenta antes de comenzar a desarrollar el butoh.
Dado lo anterior queda demostrado que la danza butoh no solo es una excelente opción para comenzar a realizar una actividad deportiva, sino también que se muestra ante nosotros como una ventana a otras culturas y a algunos hechos históricos que posiblemente nos interesaría conocer.
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