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Tamara Rojo es una destacada figura del ballet clásico y una de las estrellas más internacionales de este arte.
Nació en Montreal Canadá, en 1974 y cuando tenía tan sólo 4 meses de nacida sus padres se trasladaron a vivir a España. Desde muy pequeña sintió la pasión por la danza y a la edad de diez años se incorporó a la escuela de baile de Víctor Ullate, de la cual ha hecho parte una gran generación de bailarines que hoy triunfan por escenarios de todo el mundo.
A la edad de 20 años Tamara ganó la Medalla de Oro y el Premio del Jurado en categoría Senior, en el prestigioso Concurso Internacional de Danza de París.
En el año 1996 la ex bailarina Galina Samsova, invitó a Tamara a formar parte del Scotish Ballet. Con esto su carrera dio un importante giro internacional y tuvo la oportunidad de interpretar obras como el Lago de los Cisnes, el Cascanueces, Romeo y Julieta y La Sylphide. En ese mismo año Tamara ganó el premio de la Crítica Italiana.
En el año 1997 ingresó al English National Ballet, donde comenzó interpretando el papel de Clara, creado para ella por Derek Dean. Gracias a la interpretación de Tamara, el Coliseum Londinense batió records de asistencia y el Times Londinense la nombró la Bailarina Revelación del Año. Después de siete meses en la compañía, Tamara se convirtió en bailarina principal. Como primera bailarina del E.N.B. interpretó diversos roles que incluyen: Aurora (La Bella Durmiente), Sphinx y Voluntaires de Glen Tetley, La Cenicienta, de Michael Corder, Odettre/Odile (El Lago), Paquita, Coppelia, Etudes, The Sugar Plum Fairy (Cascanueces), Julieta (Romeo y Julieta), Perpetuum Mobil de C. Hampson, Preludes, y también interpretó el papel de “La Elegida” en “Rite of Spring” de MacMillan.
En el año 2000 Sir Anthony Dowell invitó a Tamara a formar parte del Royal Ballet como bailarina principal. De este modo, a sus 25 años de edad, se convirtió en la primera española en formar parte de la compañía más importante y prestigiosas del Reino Unido.
Con esta compañía ha recorrido los escenarios más importantes de toda Europa y ha interpretado, entre otros, los roles de Odette/Odile (El Lago), Shadowplay de Tudor, Son of the Earth, Réquiem, Mayerling Y Mannon de MacMillan, Onegin de Cranko, Don Quijote de Nureyev, La Bayadere y La Bella Durmiente de Makarova, Cinderella de Ashton, Carmen de Mats Ek, Giselle, etc. Los años siguientes fueron de grandes éxitos para Tamara.
En 2001 recibió el Premio a la Mejor Bailarina de los Premios Nacionales de Danza que otorga el Círculo de Críticos del Reino Unido. En el año 2002 recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, otorgado en España.
Luego en 2004 obtuvo el Premio al Valor de los premios Positano Leonid Massine y fue fue nombrada embajadora de la Fundación Hans Christian Andersen de Dinamarca.
Y en el 2005 fue galardonada con el premio Príncipe de Asturias de las Artes. Dicho premio está dotado con cincuenta mil euros, la escultura, un diploma y una insignia acreditativos.
Los críticos describen a Tamara Rojo como una incansable y gran transmisora de emociones. Una artista madura, intensa y contundente en cada uno de los personajes que representa, capaz de combinar de forma única la mejor tradición clásica y la superación de los nuevos retos.
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