
El Chinese Boxing o Boxeo chino se refiere a las artes marciales originarias de China. Como en todas las disciplinas orientales el Chinese Boxing no es simplemente una práctica deportiva como ocurre con el boxeo en occidente sino que involucra las necesidades de la mente y el cuerpo para que estos dos estén en equilibrio y se compenetren de manera adecuada. Lo cual lleva al deportista a actuar como ser humano integral.
Por otra parte, el Chinese Boxing se diferencia del boxeo tradicional en que se pueden utilizar técnicas que provienen directamente de las artes marciales. Los agarres, el bloqueo, las armas, los puñetazos, las patadas, las llaves, barrer y tirar, entre otros.
Las artes marciales originarias de china se han subdividido en diferentes disciplinas o estilos que hoy en día le dan la vuelta al mundo y son practicadas en distintos doyos, como es conocido el lugar donde se practican estos deportes. Entre los múltiples estilos que se practican se encuentran el Tai Chi o Taiji, el Xing Yi, la Grulla Blanca, el Wing Chung, Hung Gar, Choy Li Fat, Pa Kua Chang, Muay Tailandés, Jeet Kune Do y Praying Mantis, entre otras.
Cualquiera de los estilos del Chinese Boxing busca que el ser humano trabaje todo su ser en su totalidad. La esencia de las artes marciales chinas es que no tienen como objetivo la agresión o la violencia por el contrario son disciplinas que ayudan a mejorar la salud, a mantener el cuerpo en perfectas condiciones y a defenderse sin agredir, mientras no sea realmente necesario en sentido de defensa.
Es realmente fácil decidir cual de todos los estilos es el apropiado para practicar. Depende del nivel de exigencia, de lo que la persona quiere trabajar y de las capacidades que tiene la persona en agilidad, destreza y habilidad en la ejecución. Lo anterior porque se acostumbran realizar coreografías o “katas” en las cuales hay que tener bastante coordinación.
Al mismo tiempo que hay varios estilos de Chinese boxing también hay dentro de estos muchos mas estilos por lo que es amplia la gama de estilos y subestilos que abarca esta gran familia de artes marciales chinas. Sin embargo el objetivo siempre será el mismo y quien desee practicar cualquiera de estas artes debe saber que no solo se trata de algo físico sino mental y corporal.
La practica del Chinese boxing requiere de una disposición total del deportista en la cual someta su voluntad al cambio a la espiritualidad, a la reflexión y a la limpieza de su ser. Una sana alimentación, correctos hábitos de vida en los cuales el trasnocho, el licor, las drogas y los vicios no tengan entrada.
En el Chinese boxing el trabajo va de adentro hacia afuera con la base de que si el cuerpo esta sano, libre y en equilibrio internamente con su energía vital a tono, todo lo demás vendrá en añadidura. Por lo que el cuerpo estará apto y dispuesto a realizar cualquier actividad física por exigente que esta sea.
Las artes marciales que desarrolla el Chinese boxing llevan a la persona a controlar su cuerpo, a mejorar la postura, a conocer todo sobre la defensa propia y los movimientos del cuerpo. Ya que en ocasiones se realizan movimientos involuntarios o voluntarios que no solo afectan la postura sino la salud.