
El Harpastum es un muy antiguo juego de pelota similar al fútbol de nuestros días, se practicaba en la antigua Grecia y, por ende, su práctica fue heredada por el antiguo Imperio Romano. Se diferencia del fútbol de nuestros días básicamente en que la pelota con la cual se jugaba era de un diámetro más chico que la del balompié actual, se asemejaba bastante a la bola de Baseball o Softball – deportes muy populares en nuestros días – además su composición era fuerte como la de las bolas utilizadas en los deportes ya mencionados, en donde la esfera es dura para poder producir un fuerte impacto sobre ella.
Si analizamos bien la práctica de este interesante juego en estos dos lugares podemos apreciar que la competición se daba entre dos equipos con un número indeterminado de jugadores, la cantidad variaba según la disponibilidad de competidores. A la hora del enfrentamiento por la pequeña pelota los dos equipos se disponían a enfrentarse de una manera un poco violenta, algo muy similar al Fútbol Americano o al Rugby, en donde la disputa por la pelota es algo bastante fuerte. Era muy normal que en cada partido o enfrentamiento realizado entre dos equipos varios de sus integrantes salieran lesionados de una pierna o un brazo, todo esto debido a la fuerza y violencia de las entradas y los ataques de los contrincantes, por lo cual es claro que una lesión o la ruptura de huesos o ligamentos era algo demasiado frecuente.
El campo de juego del Harpastum realmente era muy similar al campo utilizado en la práctica de fútbol actual. Este deporte se jugaba en un amplio rectángulo, aunque no tan extenso como el campo de fútbol de la actualidad, en él se demarcaban varias líneas que se encargaban de señalar los espacios habilitados para el juego, de igual manera se marcaba una línea céntrica que delimitaba el área de referencia de cada uno de los equipos en disputa ya que la verdadera idea de esta clásica práctica deportiva era que cada equipo debía mantener a como de lugar la pelota en su área resistiendo los incisivos ataques del contrario por recuperar la bola y llevarla a su propia área en donde empezaba a suceder lo mismo pero con el otro equipo al ataque.
Se estima que cada equipo estaba compuesto por de 5 a 12 jugadores los cuales funcionaban de manera defensiva mientras la pelota estaba en su poder, cuando se perdía el balón con el equipo contrario el equipo tomaba una forma de ataque, pasaba al área del contrario en búsqueda de la bola con la regla de que no podía ejercer un ataque a las personas que no llevarán la bola consigo, sólo podían ejercer un plan de ataque contra la persona que domina el balón y claro ésta está en la capacidad de enviar diversos pases a sus compañeros de equipos quienes tienen la función de defender la pelota en su territorio.
Por lo anterior se considera un deporte muy cercano al Rugby ya que la utilización de las manos para guardar la pelota, protegerla y pasarla era algo más recurrente que la utilización de los píes en estos objetivos.