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El jiu-jitsu es un arte marcial japonés antiguo de la mitología japonesa, que data del siglo XIII y el siglo XVI, conocido como el arte de la suavidad o el arte de obtener la victoria por medio de la flexibilidad. Se caracteriza por ser la técnica más antigua de combate sin armas. Surgió a raíz de fortalecer el ejército japonés en una época de constante guerra civil, apoyándose en la lucha cuerpo a cuerpo y las técnicas de corto alcance.
El estilo jiu-jitsu se distingue básicamente por ser una técnica de combate sin armas en la que se realizan lances, acción sobre articulaciones, esquives, sumisiones, proyecciones, empujones, estrangulaciones, llaves, técnicas defensivas, técnicas de golpe, patadas y volteos. Estos movimientos básicos de desplazamiento reciben el nombre de tai sabaki, atemis, Ukemis y los Kuzushi, entre otros. Cada uno por su parte tiene una técnica específica para ser llevado a cabo.
Todos estos movimientos son de corto alcance, se realizan principalmente de pie y en pocas ocasiones en el piso. Lo cual les hacia estar más firmes cuando eran atacados por el enemigo así tuvieran armadura o estuvieran armados. Sin embargo, se habla de que algunos estilos de jiu-jitsu emplean mucho trabajo de suelo, éstos presentan técnicas idori de control desde la posición de seiza, así como técnicas shikko.
Algunos aseguran que el jiu-jitsu es muy parecido en su actuar al judo. No obstante éste tiene similitud con técnicas de distintas artes marciales. Aunque muchos aseguraban que el jiu-jitsu se originó en China, el arte marcial se le atribuye a Japón porque fue allí donde se perfeccionó y refinó. Se dice que el Sumo fue una de las artes marciales que más influenció el jiu-jitsu.
Del jiu-jitsu también se han derivado otros tipos de arte marcial o subestilos tales como el Kyushin Ryu, Daito Ryu, Kito Ryu, Shidare Yanagi Ryu, Danzan Ryu, y Sosuichi Ryu, entre otros.
La Daito-Ryu-Aiki-Jujutsu es la primera escuela de Jiu-Jitsu de la que se tiene registro. Esta escuela fue fundada por Shinra Saburo Yoshimitsu, general del periodo Kamakura.
Aunque el jiu-jitsu se practica sin armas, permite utilizar otra clase de elementos tales como cuerdas, abanicos, sombrillas o parasoles, monedas y pequeñas armas como bankokuchoki, ryofundo kusari, jutte o Kusarigama.
A través de cientos de años el jiu-jitsu se ha mantenido como un arte marcial de gran importancia tanto en oriente como en occidente, desarrollándose no solo en Japón y en China sino además en otros países de Europa y América, siendo Brasil en Suramérica uno de los países que más acogida le dio a este arte, al punto de crear nuevos estilos y conformas grandes escuelas para difundir su práctica.
En la actualidad, a nivel internacional, el jiu-jitsu se basa en principios de control, sensibilidad, movilidad, elasticidad, flexibilidad, balance, resistencia mental y física. Además del contenido básico de todo tipo de arte marcial como es el equilibrio mente y cuerpo basado no solo en la practica de una disciplina deportiva sino también de la meditación y la relación con la naturaleza. Propiciando más el entrenamiento que el combate.
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