
El Korfball holandés dicen que es un pariente muy cercano del baloncesto el cual se juega en los Países Bajos y es una práctica que se realiza entre dos equipos que tiene como primordial objetivo introducir una pelota en un cesta a la cual ambos equipos deben defender y atacar, no es como el baloncesto que posee canastas a lado y lado de la cancha. Se considera que el origen de ésta actividad deportiva se da a principios del siglo XX en la región ya mencionada aunque es claro que mantiene una influencia muy cercana con una práctica suiza llamada Ringball de características muy similares.
Otro nombre que recibe este peculiar deporte es el de Balonkorf y a diferencia del baloncesto la canasta que aquí se utiliza, fuera de ser una sola como ya se menciono, tiene una altura de tres metros – la del baloncesto es un poco más baja –. Otro aspecto que lo diferencia es que es un deporte de práctica mixta, los equipos son de ocho integrantes de los cuales cuatro deben ser de género femenino y los otros cuatro de género masculino, no se estandarizan las posiciones siempre hay una variabilidad en este aspecto, los defensas pasan a ser atacantes y viceversa.
Este deporte hace hincapié en el juego en equipo, es más esta es la premisa máxima de competitividad que maneja el Korfball y lo que busca es generar un concepto de igualdad entre los diferentes jugadores integrantes de un equipo excluyendo de esta manera la individualidad y, sobretodo, la violencia y la agresividad para favorecer así el normal desarrollo de sus encuentros, no es permitido empujar al contrario y mucho menos obstaculizar el movimiento de un jugador determinado, tenga o no tenga éste el balón en su poder. Es un deporte realmente apto para cualquier persona que lo quiera practicar puesto que no implica una gran inversión en su indumentaria, lo único que se requiere para jugarlo es una absoluta disposición para aprender conceptos básicos de solidaridad, compañerismo y cooperación entre los diferentes compañeros de equipo.
Esta práctica también se caracteriza por ser muy flexible en sus normas, por ejemplo el tamaño y altura de la canasta que se utiliza para las anotaciones y puntaje es variable dependiendo exclusivamente de las necesidades que presenten los jugadores en disputa. El caso de la pelota que se usa para su práctica es variable también, no importa que tipo de bola sea la que se usa lo que se debe tener en cuenta es que debe contar con unas características mínimas, una bola que genere buen rebote – puede ser una pelota de fútbol o similares – y que sea fácil de manejar por los jugadores.
En la actualidad este deporte a sobrepasado las fronteras de los Países Bajos, hoy en día encontramos practicantes en varios rincones del planeta como Australia, España, Francia, Portugal y otros países de gran mestizaje deportivo. En el momento existe también una Federación Internacional de Korfball que se encarga de organizar cada cuatro años un evento de talla mundial del deporte, el cual ya lleva un poco más de 30 años de realización y en donde Holanda se posiciona como el representativo más fuerte en este deporte ganándose casi todas las ediciones de la competencia mundial de Korfball.