El
entrenamiento funcional o functional training es una variedad de
entrenamiento que se emplea desde hace bastantes años, y se basa en entrenar con un propósito concreto, integrando todos los aspectos del movimiento humano, logrando mejorar la
fuerza y el acondicionamiento total del deportista que lo utiliza.
Para poder llegar a practicar este
tipo de entrenamiento debemos comprender cómo realizamos cada movimiento, cada apoyo, analizando sus partes, así conseguiremos la máxima eficacia, logrando aumentar nuestro grado de coordinación, y
evitando lesiones . Este es el principal papel de un entrenador personal o un preparador físico, ayudarnos a entender el porqué de cada
ejercicio, puesto que si sabemos qué músculo estamos ejercitando y cómo debe ejecutarse cada ejercicio podremos centrarnos en realizarlo de forma correcta y no sólo como una sucesión de repeticiones, aumentando extraordinariamente el rendimiento.
El
Functional training sirve tanto para llevar a cabo una rehabilitación completa de alguien que se recupera de una lesión como para aumentar el nivel de un deportista de élite mejorando su rendimiento, si se practica adecuadamente.
Este entrenamiento va variando según mejora el
acondicionamiento físico de quien lo practica, así podemos empezar a entrenar con
máquinas de carga guiada, como las que encontramos en los gimnasios, para aquellas personas no iniciadas, con lo que se acostumbran a realizar correctamente un ejercicio en la postura adecuada, y poco a poco pasamos de movimientos monoarticulares a movimientos tridimensionales, utilizando equipamiento específico. Así se logran fortalecer los grupos de músculos tanto principales como auxiliares y aprendemos a mantener una postura correcta que mejora la efectividad de todos los músculos y articulaciones que se utilizan al realizar una tarea.
Algunos de los
materiales de entrenamiento que más se utilizan son las
mancuernas,
balones medicinales, bandas elásticas, sacos de arena, tablas de equilibrio, pesas rusas (kettlebells), chalecos lastre, mazas indias y también superficies inestables para la realización de algunos ejercicios, así logramos potenciar el equilibrio estático, la propiocepción (la percepción de lo que sucede en nuestro cuerpo), la fortaleza de tórax y abdomen y la estabilidad de nuestras articulaciones.
Debemos matizar que el uso de superficies inestables puede ayudar a prevenir lesiones pero sólo si se realizan correctamente y de forma progresiva. Esto ya es una mejora en el rendimiento deportivo, puesto que una lesión que deje fuera del terreno de juego a un deportista de alta competición afecta tanto a su propio rendimiento como al de su equipo. Sin embargo las superficies inestables tienen una contrapartida y es que el aumento de fuerza puede verse reducido, porque para entrenar sobre una superficie inestable es necesario utilizar menos carga, reduciendo el trabajo de fuerza mecánico; por ello, aquellos deportistas que deseen una hipertrofia muscular deben utilizarlas sólo ocasionalmente y siempre después de haber entrenado la fuerza hipertrófica (levantando cargas pesadas y realizando series múltiples en superficie estable).
La adaptación del músculo al ejercicio siempre es específica a la carga y a la velocidad con la que lo realicemos. Como ya hemos dicho que el ejercicio que se realiza sobre superficie inestable requiere menos peso y velocidad los atletas de alta competición no deben utilizarlo como base de su entrenamiento sino sólo como un complemento. Sin embargo para los deportistas que deseen realizar un entrenamiento de todos los
grupos musculares para un desarrollo armonioso y proporcionado la
práctica del entrenamiento funcional puede resultar el más adecuado a sus necesidades.
No podemos olvidar que entrenar el equilibrio y la estabilidad son tan importantes como la fuerza y la resistencia, porque a partir de ellos se potencian todos los demás. Las ventajas biomecánicas que se consiguen desarrollando los músculos estabilizadores y complementarios que soportan a los músculos principales son enormes gracias al entrenamiento funcional, y se potencian extraordinariamente utilizando los complementos inestables antes mencionados.
Para un
entrenamiento completo y equilibrado debemos ser capaces de integrar el trabajo unilateral (como saltos con una pierna) con trabajos que impliquen movimientos en las tres dimensiones del espacio (lanzamiento de balón medicinal), por ello es conveniente dejarse asesorar por personal especializado para que ajuste a nuestro nivel físico los ejercicios a realizar, las repeticiones necesarias y el tiempo de entrenamiento, parámetros que se irán modificando con la mejora de nuestras capacidades físicas, adaptándose a nuestro ritmo de entrenamiento y evitando molestas lesiones. Si somos capaces de realizar con disciplina estos ejercicios el desarrollo de todo nuestro cuerpo será espectacular en pocos meses.
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