
El sistema craneosacral es un sistema hidráulico que abarca órganos que son ejes fundamentales en todo ser humano. El cerebro, la columna vertebral y el hueso del sacro. El camino que hay del cerebro al hueso del sacro esta pasado continuamente por el líquido cefalorraquídeo el cual fluye con un ritmo determinado de seis a doce pulsaciones por minuto.
La terapia craneosacral consiste en entender el funcionamiento de este sistema y comprender su participación en enfermedades, dolores e incluso problemas emocionales. El tratamiento parte de la base del cráneo a través de palpaciones suaves que no son masajes. Estos toques se dirigen específicamente hacia distintos sistemas del cuerpo como son el respiratorio, el sistema nervioso, el musculoesquelético, el endocrino y el vascular.
La importancia de tratar el sistema craneosacral radica en la importancia que tiene todo este sistema hidráulico al permitir que las funciones motoras, los sentidos y las emociones puedan operar con normalidad. La terapia además potencializa la autocuración y ayuda a liberar distintos obstáculos sutiles que pueden estar interrumpiendo el ciclo de las energías.
A lo largo de la vida las personas enfrentan situaciones de amargura, de profunda tristeza o temor que generan contracciones y restricciones en el cuerpo que pueden permanecer por años ocasionando dolores y enfermedades. La terapia craneosacral esta en capacidad de identificar estas contracciones y liberar el cuerpo de las mismas, con la ayuda del cuerpo mismo. Ya que es éste el que maneja el procedimiento a su propio ritmo. Nada en este proceso es forzado ni inducido.
La terapia craneosacral se involucra con la vitalidad, la salud y el bienestar corporal en toda su totalidad. Cuando el terapista nota que el ritmo del fluido del líquido cefalorraquídeo esta actuando de modo anormal, intenta por medio de la terapia corregirlo a través de la palpación.
Por tanto, quien realiza la terapia se convierte en un lector del ritmo con el que sube y baja este liquido pasando por el cerebro, la columna y el hueso del sacro. Es una técnica no invasiva, no dolorosa que sana, que cura y que libera. Ya que muchos dolores, enfermedades y traumas son ocasionados por sentimientos, angustias, miedos que quedaron depositados en alguna parte del sistema craneosacral y obstruyen el ritmo y el fluir.
La terapia craneosacral busca restablecer el equilibrio psicosomático. Objetivo que se puede lograr cuando se trabaja el cuerpo y la mente a través de una técnica que va más allá de lo físico. El ser entra en un estado de relajación y quietud en el cual solo percibe las palpaciones y estas a su vez envían señales a ese sistema que necesita ser equilibrado.
Los terapeutas deben ser suficientemente conocedores el funcionamiento del sistema CraneoSacral ya que deben estar en capacidad de percibir, evaluar y efectuar el tratamiento en todo este sistema. Todo esto se logra no solo a la preparación técnica sino además a la experiencia que se adquiere mediante la palpación para percibir no solo lo físico sino también lo anímico y emocional del ser humano.