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Muchas dietas aconsejan remover de la alimentación diaria los carbohidratos. El argumento es que estos alimentos son malos y ayudan a que las personas que los consumen aumenten de peso. Lo que buscan estas dietas es implementar un régimen a base de proteínas como el mejor método para adelgazar.
La realidad es que el aumento de peso no radica en el consumo de carbohidratos sino en el consumo excesivo de todo tipo de alimentos en general, sean carbohidratos, proteínas o grasas, y a la falta de actividad física y gasto calórico diario. Los carbohidratos son la principal fuente de energía del cuerpo, especialmente del cerebro y el sistema nervioso. Por lo tanto, la supresión de este tipo de alimentos, ocasiona fatiga, disminución del rendimiento, alteraciones del cerebro, mareos y hasta pérdida del conocimiento.
Estas dietas sí funcionan para perder peso, pues son bajas en calorías. Además, algunos tejidos utilizan los carbohidratos como fuente de energía y al no haber presencia de éstos, el organismo gastará las proteínas de los músculos y eliminará su metabolismo a través de la orina, lo que eventualmente genera una pérdida de peso, pero no a partir de grasa, sino de agua y músculo.
Algunos estudios revelan que eliminar por completo los carbohidratos, altera la función cognitiva debido a la falta de azúcar, el combustible del cerebro. Si se tiene un bajo nivel de azúcar en la sangre se tendrá hipoglucemia, lo que causará que se reduzca la función cerebral.
El cerebro utilizan los carbohidratos como fuente de energía y al no haber presencia de éstos, se pueden presentar daños en la salud mental y entorpecimiento de la memoria a corto plazo. Por otro lado los seguidores de este tipo de dietas no comen frutas ni verduras, algo muy alarmante, pues estos son alimentos que ayudan a prevenir diversos cánceres.
Las reservas de carbohidratos en el organismo son muy limitadas, se agotan muy fácilmente después de hacer ejercicio o después de no consumirlos. Para las mujeres que hacen ejercicio, la falta de carbohidratos limita su capacidad y no pueden tener avances en su entrenamiento, además también se ven afectadas por la deshidratación que crean estas dietas, llegando a poner en riesgo su salud.
De igual forma la falta de fibra en la alimentación ocasiona problemas de estreñimiento y una mayor acumulación de toxinas y desechos metabólicos. Además las dietas bajas en carbohidratos también pueden provocar mal aliento porque los alimentos bajos en carbohidratos producen más sulfuro en la superficie de la lengua y por lo tanto provocan mal olor.
Lo más importante para bajar de peso es perder grasa corporal y no desgaste muscular y deshidratación, que son componentes vitales para el cuerpo. Para logarlo, es necesario seguir una dieta baja en calorías, pero que no elimine los carbohidratos, porque esto puede afectar de diversas maneras la salud. Y lo más importante es que antes de embarcarse en una dieta, un especialista sea quien determine cuál es la más indicada.
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