Inicio | Contacto | English RSS Spaintfitness
   

Alimentos buenos para el cerebro

 
;
Alimentos buenos para el cerebro


En los animales vertebrados, como los humanos, el cerebro es un órgano que forma parte del del Sistema Nervioso Central  junto con la médula espinal. Tiene forma ovoide, con dos polos: frontal y posterior, y se encuentra situado en la cabeza, protegido por una cubierta de hueso, el cráneo. A la vista presenta numerosos repliegues (circunvoluciones) y hendiduras (cisuras) que aumentan la superficie cerebral.

El cerebro humano adulto pesa entre 1300 y 1400 gramos, y tiene un volumen de entre 1350 a 1500 cm3, aunque el tamaño o el volumen no tienen relación con la mayor o menor inteligencia de un individuo.

En la cabeza se encuentran situados los órganos de los sentidos, que son los encargados de ayudarnos a relacionarnos con el ambiente. Esta situación no es al azar, se denomina cefalización, y viene de muy antiguo, puesto que en el largo proceso de la evolución cuando los seres vivos evolucionaron desde los gusanos y artrópodos, la cabeza era la primera porción del cuerpo en contactar con un posible cambio en el ambiente, y en ella se centralizaron los principales receptores sensoriales, que fueron evolucionando en complejidad hasta nuestros días.

Las funciones del cerebro son muy variadas:
- Procesa la información de todos nuestros sentidos.
- Ordena, regula y coordina la respuesta motora en base a la información sensorial procesada.
- Controla todas las funciones corporales, tanto las voluntarias (movimiento de músculos de extremidades) como involuntarias (temperatura corporal, latido cardiaco).
- Responsable del aprendizaje (memoria a corto y largo plazo), las emociones, el habla,  etc.

Para poder realizar todas sus funciones el cerebro, y por extensión todo el sistema nervioso del que forma parte, precisa de unas células que sean capaces de llevar y traer la información necesaria con muchísima rapidez y enorme precisión. Estas células son las neuronas, y sus acompañantes protectoras, las células gliales. Las neuronas, conectadas en cadena, mediante sinapsis, transmiten las órdenes del cerebro a través de estímulos eléctricos que producen la liberación de unas sustancias, los neurotransmisores, que hacen que la información se transmita a toda velocidad a través de los nervios.

Esta enorme especialización de nuestro cerebro lo convierte en un órgano extraordinariamente delicado, por lo que para que funcione correctamente debe estar en condiciones óptimas tanto de oxigenación como de nutrición . Ambos requerimientos le llegan a través de la sangre: le da oxígeno y le libera del dióxido de carbono (a través de los glóbulos rojos) y le proporciona el alimento, la glucosa, que llega directamente disuelta en el torrente sanguíneo.

Al contrario que el resto de los tejidos corporales, el tejido cerebral no tiene la capacidad de almacenar glucosa y ha de incorporar la que precisa directamente desde la sangre, por ello nuestro organismo se asegura de que el flujo de glucosa sea el adecuado en cada momento. Tras una comida, la glucosa pasa al torrente sanguíneo en abundancia, y el cerebro tiene total disponibilidad sobre ella; sin embargo cuando llevamos varias horas sin ingerir alimento, la concentración de glucosa en sangre disminuye, entonces desde el cerebro se manda una señal, vía hormonal, al hígado, que realiza la transformación del glucógeno acumulado (azucar complejo) en glucosa (azucar sencillo). Una vez transformada, la glucosa es vertida al torrente sanguíneo y en muy poco tiempo, llega al cerebro,

Para que nuestro cerebro funcione, sólo necesita como combustible glucosa, por lo que el aporte de la misma mediante la ingestión de alimentos que la contengan es muy importante. El pan, el arroz y la pasta la contienen en abundancia, por lo que es un error prescindir completamente de ellos, como hacen algunas “dietas milagro”, ya que esto exige un esfuerzo extra al hígado, que debe utilizar otras sustancias para formar la glucosa, como las proteínas , cuyos residuos metabólicos pueden llegar a ser peligrosos en concentraciones elevadas provocando “gota” o acumulación de ácido úrico en las articulaciones.

El agua, aunque no es propiamente un alimento, es también vital para el correcto funcionamiento cerebral, por lo que una disminución drástica en el aporte hídrico trae consecuencias inmediatas: dolor de cabeza en la zona de la frente y sienes, mareos, debilidad, aumento de la temperatura corporal (fiebre), e incluso pérdida del conocimiento. Tras una ingesta elevada de bebidas alcohólicas, el cerebro queda deshidratado y pierde algo de volumen, causando los síntomas descritos anteriormente y que conocemos como “resaca”.

Algunos otros nutrientes son importantes para el correcto funcionamiento cerebral, para su estructura, (formación de neurona y células gliales) y también para la formación de los neurotransmisores, las sustancias vitales para la conducción nerviosa. Las vitaminas del grupo B, como la B12, son fundamentales para la formación y conservación de las vainas de mielina de las células de Schwann, una especie de funda protectora que rodea las terminaciones nerviosas de la neurona y las protege (igual que la funda de goma que rodea los filamentos de un cable eléctrico) aislándolas del exterior.

El ácido fólico, la carnitina, la tirosina, la vitamina B6, el zinc, el magnesio, los ácidos grasos poliinsaturados, también son importantes, y podemos encontrarlos en carnes, pescados y verduras. Por lo que si se sigue una dieta variada y equilibrada es innecesario el aporte de suplementos vitamínicos , que no sólo no hacen ningún efecto positivo, sino que un exceso de ciertas vitaminas como la D o la A, puede ser realmente perjudicial y ser la causa de ciertos trastornos, como la desmineralización ósea.

No nos dejemos engañar por anuncios publicitarios; los suplementos vitamínicos y minerales pueden ser un buen remedio para estadios carenciales, por ejemplo tras una larga enfermedad, pero no son milagrosos, ni para conseguir un aumento de la memoria ni un mejor rendimiento académico o laboral. Deben ser prescritos siempre por un terapeuta profesional, siempre en dosis adecuadas a nuestra edad y sexo, y ajustadas a nuestra dolencia o carencia personal.





 
RSS    Twitter   Suscribirse por mail  facebook Spainfitness
Categorías
Nutrición deportiva
Mitos y creencias erróneas
Aeróbic
Calentamiento
Masajes
Relajación
Resistencia
Musculación
Perder Barriga
Quemar Grasas
Belleza & Cuidados del cuerpo
Aparatos & Maquinas
Suplementos para deportistas
Sobreentrenamiento
Deportes
Ejercicios cotidianos
Medicina alternativa
Gimnasia
Ejercicios
Entrenamiento
Medicina
Salud
Danza
Monograficos
Actualidad Deportiva
Ropa Deportiva
Gimnasios en España
Directorio de gimnasios
Gimnasios por ciudad
Gimnasios por actividad
Gimnasios por instalación
Gimnasios por provincia
Patrocinadores


 
© 2006-2008 SpainFitness.com, Contáctanos, Spain Fitness in English (nuevo)   [Valid RSS]