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El Ginkgo biloba es un árbol que crecen en China, Corea y Japón, muy resistente a los factores climáticos adversos. Sus propiedades se han usado medicinalmente por miles de añoslas hojas de sus ramas son poseedoras de diferentes beneficios terapéuticos y por ello, éstas fueron usadas en la antigüedad como moneda de intercambio entre comerciantes. De ellas es de donde se obtiene el extracto: se recolectan en otoño, y una vez secas, se trocean y conservan en saquitos herméticamente cerrados.
La composición química del ginkgo tiene diferentes grupos con principios de flavonoides, diterpenos, proantocianidinas, biflavonas, terpenos, sustancias orgánicas con función ácida, glogósidos cianogenéticos, entre otros.
Los flavonoides y biflavonas actúan como antioxidantes, lo que favorece la reducción de las consecuencias negativas que producen los radicales libres del oxígeno sobre el organismo. Los flavonoides a su vez son útiles en el tratamiento de enfermedades vasculares como la flebitis o las hemorroides.
Estas propiedades antioxidantes estimulan la circulación sanguínea.
Los terpenos por su parte inhiben el factor que activa las plaquetas. Esto tiene mucha importancia en enfermedades como el asma, las alteraciones de origen alérgico e inmunológico, los procesos inflamatorios, etc. Por ello, podría ser beneficioso en todas aquellas patologías, muy numerosas, que tuvieran un fuerte componente en este sentido.
La forma estandarizada del extracto de la hoja de ginkgo biloba es muy utilizada en el tratamiento de problemas con la insuficiencia cerebral que se puede traducir en demencia, oclusiones de las arterias y claudicación intermitente. También es altamente beneficiosa en los síndromes que se presentan antes y durante la menstruación, el vértigo vascular, las varices e incluso en el Alzheimer.
Son muchos los estudios que han probado los beneficios del gingko, estudios realizados con personas ancianas y con voluntarios que gozan de buena salud, donde se ha demostrado que este extracto tiene grandes beneficios para la memoria y mejora los casos de hipoxia cerebral.
Se recomienda que la dosis del extracto diaria sea de unos 120 a 240 miligramos distribuidas en 2 o 3 tomas y que sea un tratamiento de mínimo ocho semanas. Por otro lado en el mercado es posible encontrar el extracto en diversas presentaciones, ya sea en cápsulas o en jarabes.
Su influencia en la síntesis de glucocorticoides podría relacionarse con un efecto que ayuda a disminuir el estrés y favorece la protección neuronal.
Asimismo, los extractos de Ginkgo Biloba han demostrado su ayuda en la mejora de ciertas condiciones que se relacionan con la insuficiencia cerebral como lo son la depresión, la falla en la memoria, las alteraciones visuales, igualmente mejora el rendimiento de las personas y reduce los mareos.
Fuera del sistema nervioso, esta planta ayuda mucho para tratar algunas complicaciones que se relacionan con la diabetes, la impotencia sexual, el vértigo y desórdenes de equilibrio. También previene dolores y calambres.
Al cerebro le ayuda contra la hipoxia (falta de riego). Así por ejemplo, sabemos que hay partes antioxidantes y en las enfermedades neurodegenerativas, como es el caso de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, se produce un incremento de producción de radicales libres que son unas sustancias tóxicas para las células. En este sentido los antioxidantes pueden ayudar a combatir esos radicales libres lo que puede explicar el positivo beneficio que el gingko genera en estas personas.
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