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Esta práctica deportiva tuvo sus orígenes en Finlandia a principios del año 1930. Surgió como un método de entrenamiento durante el verano para los esquiadores finlandeses. Para ello utilizaban los bastones de esquí mientras caminaban o corrían. 37 años después la marcha nórdica alcanzó su máxima popularidad como práctica deportiva aceptada. Tuvo acogida en el norte y centro de Europa y a finales de los años 90 se empezaron a comercializar los bastones especializados para su práctica. Se considera como una actividad aeróbica que aporta grandes beneficios al estado físico de los practicantes, con una baja sensación de cansancio.
Este deporte se puede practicar al aire libre, de forma individual o en compañía, lo que le confiera una característica divertida. Existen además diferentes modalidades para practicarla: en el agua, con patines o la más común que es la marcha por senderos naturales.
Las técnicas para acompañar la marcha son básicamente de empuje y deslice, con un movimiento de manos. Las más básicas son: *Mantener los hombros relajados.
*No empujar demasiado fuerte los bastones y mantenerlos en una posición diagonal. *El bastón debe empujar detrás de la pelvis.
*Después del empuje se debe llevar el bastón rápido hacia delante y cuando se termine de empujar el bastón hay que abrir la palma de la mano.
*El pie que se adelante lo hace al mismo tiempo que la mano contraria y se debe apoyar totalmente del talón a los dedos. El equipamiento básico para practicar la marcha nórdica incluye unos bastones especiales, que son de fibra de vidrio y carbono, aunque también hay otros de aluminio. Las medidas de éstos dependen de la altura de la persona multiplicada por 0.66 centímetros.
Con estos bastones no solamente se puede marchar, sino también saltar y correr. Los beneficios que reporta esta práctica deportiva son muchos. Para empezar cabe mencionar que favorece el trabajo de más del 90% del cuerpo y el movimiento de unos 600 músculos, entre brazos, pectorales, hombros, dorsales, pecho, piernas, espalda y abdominales. Al ejercitar estos músculos se favorece el gasto calórico, el cual pasaría a ser superior a las 400 calorías/hora. Esto se traduce en una quema de hasta un 45% de calorías. La ejercitación de estos músculos se beneficia con moldeo de cintura, tonificación de piernas y brazos y mejora de la postura.
Por otro lado la utilización de los bastones ayuda a disminuir la carga y la presión en las rodillas, los tobillos y en la parte inferior de la columna vertebral e igualmente reduce la tensión en cuello y hombros. La marcha nórdica también sirve para mejorar e incrementar la actividad y capacidad cardiovascular, aumenta el suministro de oxígeno a todo el cuerpo y refuerza el sistema inmunológico; mejora el equilibrio y la buena coordinación corporal; ejercita el cerebro, reduce el estrés y aumenta la autoestima.
Son todos beneficios importantes que se pueden lograr bajo una modalidad deportiva divertida, pero que a su vez exige constancia y disciplina.
Actualmente la marcha nórdica es practicada por diez millones de personas en todo el mundo y de todas las edades.
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