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Durante mucho tiempo, el uso del ultrasonido estuvo dirigido principalmente a la toma de imágenes del feto dentro del útero y se constituyó como una parte importante dentro de los cuidados prenatales, pues proporciona información que le permite al médico llevar el seguimiento de una mujer embarazada.
Con el pasar del tiempo los usos de esta técnica se fueron extendiendo en sus fines terapéuticos. Ahora el avance se ha extendido hasta la estética, para la solución de problemas de esta índole.
La estética constituye un factor muy relevante para las personas. En este sentido muchas tienen dificultades con su apariencia física, en especial las cuestiones de peso y forma.
No siempre se cuenta con la figura deseada, pues a pesar de las dietas y los ejercicios, siempre existen zonas problemáticas y difíciles de moldear. Bajo tales circunstancias, la solución más efectiva a la hora de moldear la silueta, era la liposucción. Hasta que surgió el Ultrashape.
Se trata de una técnica moderna que utiliza las ondas ultrasónicas de forma focalizada y segura, para destruir las células adiposas de las zonas más problemáticas, sin dañar los tejidos adyacentes.
La técnica consiste en transmitir las ondas sonoras de alta frecuencia, desde las capas superiores de la piel hasta las células grasas. La técnica es tan segura que no produce daños a los tejidos circundantes, ni a los nervios ni vasos sanguíneos. Tampoco se presenta sangrado.
De igual forma se rompe la resistencia de la membrana de los adipocitos, lo que permite la liberación de los triglicéridos, los cuales pasan al hígado a través del sistema linfático. El hígado a su vez procesa esa grasa y la elimina progresivamente a través de los procesos metabólicos.
Lo que logra el Ultrashape es moldear la figura, reduciendo las acumulaciones de grasa y la circunferencia del cuerpo, sin necesidad de recurrir a una cirugía estética.
Mientras el paciente está acostado el sistema Ultrashape dirige de forma selectiva y segura las ondas ultrasónicas hacia los cúmulos de grasa con el fin de destruirlos. Esta tecnología está dotada de un sistema de rastreo para que el paciente consiga una silueta estilizada y armónica.
Es muy importante aclarar que este es un tratamiento exclusivo para tratar adiposidades localizadas y no es recomendable utilizarlo para bajar de peso, sino para modelar cintura, caderas, muslos y/o espalda.
Además ofrece innumerables ventajas con respecto a otro tipo de tratamientos estéticos. En primer lugar está el hecho de que es ambulatorio e indoloro, por lo tanto no requiere ni sedación ni anestesia. Tampoco se necesitan períodos de recuperación, ni fajas, compresores ni la toma de analgésicos, y se pueden retomar las actividades diarias de forma inmediata. Además no tiene ningún efecto secundario.
En cuanto a los beneficios, estos son inmediatos, pues por cada sesión se pueden llegar a reducir hasta 2 centímetros de contorno corporal.
El número de sesiones varía de acuerdo a las necesidades de cada persona. El volumen se pierde de forma progresiva a lo largo de un mes, que es el tiempo mínimo que debe espaciarse cada sesión.
Es recomendable que antes de iniciarse el tratamiento, se haga una visita de valoración al médico, para determinar alguna posible anomalía. Este tratamiento no es recomendado para personas con grandes alteraciones del metabolismo, como colesterol alto por ejemplo y tampoco lo es para mujeres embarazadas o en período de lactancia.
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