
Manejar la ansiedad se ha convertido en una de las principales dificultades de los seres humanos porque hombres y mujeres se ven enfrentados a diario a situaciones de peligro, preocupación, temor e incluso dolor o tristeza que hacen que la persona entre en ese estado emocional negativo conocido como la ansiedad. Incluso hay quienes afirman que la ansiedad puede ser hereditaria.
Cuando se entra en un estado de ansiedad se tensionan los músculos, se dificulta la toma de aire, se acelera el pulso, se comienzan a segregar jugos gástricos, en ocasiones se inflama el colon, se producen dolores de cabeza e incluso se pueden presentar problemas de hipertensión.
Algunas personas optan por tomar medicamentos conocidos con el nombre de ansiolíticos como lo son las benzodiacepinas, el clobazam, el clonazepam, el cloracepato y el conocido diazepan, entre otros. No obstante, según algunos expertos aunque éstos tienen beneficios terapéuticos pueden causar dependencia en quien los consume y tener sus contraindicaciones.
Sin embargo, quienes han estudiado la psicología del deporte han descubierto que el mejor ansiol es el deporte porque ayuda a reducir de manera sana los altos niveles de ansiedad funcionando como método terapéutico.
Según los expertos, cuando un individuo se encuentra haciendo una actividad física que requiere movilidad, agilidad, coordinación, concentración y equilibrio su pensamiento se focaliza en la realización de esa precisa acción y toda su actividad cerebral está en función de que el cuerpo obedezca todas las órdenes que desde allí le envía.
Son momentos en los cuales la persona experimenta sensaciones de placer, vigor, ánimo e incluso alegría y todos sus sentimientos o pensamientos negativos son distantes de su actual estado. Por ello tanto psicólogos como psiquiatras han optado por recomendarles a sus pacientes que practiquen algún tipo de deporte, especialmente aquellos deportes en los que no hay que emplear mucho la fuerza y que activan bastante la circulación.
Cuando las personas hacen deporte liberan una química especial que los hace pasar por momentos de euforia que posteriormente se convierte en tranquilidad. Según los expertos es como un juego mental que tiene enormes beneficios tanto en lo físico como en lo mental.
Estudios realizados por De Vries y Adams, 1972, De Vries, 1987 y Martinsen, 1987 demostraron que el deporte se encarga de reducir esa actividad fisiológica que se genera con la llegada de la ansiedad, afirmando que el ejercicio muscular es mas efectivo que la medicación para controlar la ansiedad y la tensión. Concluyeron además que el deporte puede ser igual o mejor que los mismos ansiolíticos.
Los aeróbicos, la natación, montar bicicleta, patinar, jugar balón mano, entre otros, son algunas de las disciplinas que ayudan a combatir la ansiedad. Además no requieren del empleo de la fuerza.
A las personas que padecen de ansiedad se les recomienda que hagan ejercicio tanto en las mañanas como en la noche, porque de esta manera ellos comienzan el día con un buen estado de ánimo y durante el día están menos propensos a los estaos de ansiedad. Así mismo, en la noche luego de hacer el ejercicio y tomar un baño se sentirán más relajados y tranquilos y podrán dormir y descansar placenteramente.