
Introspección se conoce como el conocimiento que se tiene de los propios estados mentales y la comprensión que se tiene de los mismos. Otros lo han definido como “echar una mirada dentro de nosotros mismos”.
Este proceso mental implica elegir una situación presente o un pensamiento y preguntarse por qué está ocurriendo, de qué manera se está dando y quién o quienes están involucrados. De tal modo que la persona tome consciencia de sus actos y acciones. Estableciendo un dialogo en si mismo en el que pueda descubrir que aspectos puede mejorar y en que áreas es más fuerte y más valiente.
Por consiguiente, la actitud de la persona debe ser en cierto modo científica porque se esta preguntando, indagando e intentando descubrir ciertos asuntos. Lo ideal es que la persona no pierda energías analizando sus respuestas sino que genere más y mas preguntas, lo cual le llevara a tener una capacidad mucho más creativa y funcional con respecto a su existencia.
Muchos estudiosos han visto en la introspección uno de los métodos mas efectivos para lograr resultados positivos en la psiquis de las personas y también a nivel físico. Porque bien se ha dicho que todo esta en la mente y que las personas son lo que piensan.
Es claro que por mas ayuda psicológica, espiritual, física y mental que alguien quiera brindarle a otro ser humano. Pese a la medicina y a sus constantes evoluciones. Si una persona no quiere cambiar, si no quiere sanarse y si simplemente no quiere tener un vuelco positivo en su vida. No hay nada que hacer. Como dice el refrán no se le pueden pedir peras al olmo.
La introspección es quizás el único dispositivo en el que la persona se trata a si misma. Es decir, hay muchas terapias dirigidas, muchos ejercicios y tratamientos que son de gran ayuda. Pero la introspección es la técnica que pone en juego el mismo deseo y la misma necesidad del ser humano de sanarse, liberarse o de tener una mejor calidad de vida.
Con la exploración y el análisis del pensamiento, de los comportamientos y de las situaciones que provienen del exterior y se albergan en el interior o de aquellas que salen de lo más profundo del propio ser. Se logra descubrir de qué es necesario liberarse y en qué vale la pena evolucionar.
En la mayoría de terapias se busca que el ser humano trasforme las energías externas y las convierta en energía para sí mismo. En la introspección se busca que la persona trasforme todo su interior en función de mejorar su propia vida y su propio entorno.
La persona introspectiva adquiere un gran autocontrol, canaliza sus energías, se renueva cada día y retoma de si mismo un gran poder que le permite enfrentarse con los advenimientos del día a día haciéndose fuerte e invencible ante los problemas, las enfermedades o cualquier tipo de circunstancia.
La introspección no tiene como finalidad el ego desmedido pero si el suficiente amor y aceptación propia. Además de la cualidad de eliminar de la mente y el corazón aquello que no sea provechoso para si mismo o para el medio y las personas que están alrededor.