
Al menos treinta minutos de ejercicio diario son necesarios para evitar el riesgo de sufrir de infarto o de accidentes cardiovasculares cerebrales. Esto acompañado de una dieta saludable, del no consumo de tabaco y de equilibrio emocional y mental. La actividad física ayuda a que el músculo cardiaco se fortalezca y mantenga un adecuado funcionamiento.
Modificar los hábitos de vida puede reducir el riesgo de infarto. Lo ideal es no esperar a tener más de 30 años para querer prevenir enfermedades que ya se pueden haber comenzado a cultivar en el organismo. Pues es después de esta edad que comienzan a hacerse evidentes los excesos de la juventud.
Se dice que son las personas mayores de 50 años quienes están más propensas al infarto pero ciertamente en la actualidad mueren personas de menor edad a causa de este mal. Porque llevan una vida sedentaria, porque no practican ningún deporte, porque no hacen ejercicio, porque se alimentan mal, consumen licor y tabaco. En los últimos años se ha dicho que por año mueren cerca de 15 millones de personas por infarto al miocardio.
Caminar, una de las actividades de menor esfuerzo y que requiere solamente de disciplina, voluntad y poco tiempo. Ya que con solo 30 ó 60 minutos de caminata diaria usted esta oxigenando su cuerpo, intensificando su capacidad cardiaca y respiratoria y regulando su metabolismo.
Trotar o correr, este tipo de actividad o ejercicio requiere de mayor capacidad pero va de la mano con el caminar ya que después de tener una rutina de camino constante será mucho más fácil y divertido comenzar a correr. Al correr se estimula mucho más el corazón y el ritmo cardiaco.
Subir y bajar escalera. En ocasiones el ser humano se acostumbra al uso de la escalera eléctrica o del ascensor, va en su coche o motocicleta derecho a la silla o a la cama y poco o nada le dedica a la actividad física. Subir las escaleras caminando, bajarlas, correr y caminar son simples pero seguras maneras de reducir los riesgos de sufrir de infarto. Establecer una rutina diaria es primordial y puede hacerlo en su propio lugar de residencia o de trabajo si es el caso.
Para quienes prefieren el gimnasio los ejercicios cardiovasculares serán los que mas ayuden a prevenir el riesgo de infarto, en este tipo de actividad hay mucho movimiento, coordinación, quema de calorías y estimulación de la actividad cardiaca y respiratoria.
No sobrepase su capacidad
El exceso de ejercicio y actividad física también puede derivar en un infarto. Por lo que es vital estar tomando el pulso cardiaco, medir la presión arterial y procurar no sobrepasar los propios limites. Hay personas que han padecido infartos haciendo deporte e incluso han muerto.
El deporte es fuente de salud pero debe hacerse de manera controlada y si es posible dirigida. En el caso de caminar, correr o subir y bajar escalas es usted quien debe vigilar no pasarse del límite y cuidar su corazón.