El origen de la palabra escoliosis proviene etimológicamente del griego. No se trata de una enfermedad poco usual, puesto que si se reúne un grupo de cien personas, probablemente tres o cuatro de ellas tendrán escoliosis.
Este problema del sistema óseo, , sin importar su clasificación, puede llegar a ser molesto para la mayoría de personas, a pesar de que en una forma contraria, hay quienes se acostumbran a vivir con ella, hay también aquellos que se resignan a convivir con ella por temor a ser operados, y también, irónicamente existen personas que se benefician de ello. Es cierto, por más irónico, risible y raro que pueda ser un enfermo disfrutando su enfermedad, existen personas que debido a ella obtienen ciertos "beneficios". Se han visto personas que se escudan en la escoliosis para no prestar servicio militar, o también para no realizar deportes o actividades físicas que requieran un alto nivel de esfuerzo. Sin embargo, más allá de las excusas, este traumatismo puede llegar a convertirse en un verdadero dolor de cabeza si no se diagnostica adecuadamente.
La escoliosis es una alteración en la columna vertebral caracterizada por una desviación o curvatura en la misma que puede presentarse desde los 30 años hacia arriba, sin embargo la aparición de este mal en niños y jóvenes evidencia que el surgimiento de este se puede dar en cualquier edad; este mal muchas veces se ve manifestado por la incomodidad al momento de sentarnos o recostarnos, como principales síntomas del mismo. La escoliosis por lo general se puede observar en el sentido lateral, superior o posterior de la columna, haciendo de la detección de este mal algo muy sencillo para los médicos y fisioterapeutas.
La escoliosis debido al gran porcentaje de personas en las que se encuentra presente puede ser clasificada en diversos grupos, los cuales son:
* Escoliosis idiopática: la cual se caracteriza por presentarse desde temprana edad y desde la misma empezar a generar los problemas lumbares que de por si esta contrae. Es bueno decir que desde las últimas décadas este tipo de escoliosis ha aumentado su porcentaje de aparición casi en un 52 por ciento, convirtiéndose así en la escoliosis más común hoy en día. La escoliosis idiopática puede dividirse en tres grupos principales, los cuales son:
- Escoliosis infantil: este tipo de escoliosis se presenta básicamente entre las edades de 0 a 3 años de edad.
- Escoliosis juvenil: esta se presenta desde los 4 hasta 10 años de edad.
- Escoliosis adolescente: esta escoliosis se da entre los 11 y los 17 años de edad.
Escoliosis congénita: este tipo de escoliosis se asocia primordialmente a las malformaciones vertebrales causadas por causas hereditarias.
Escoliosis neuromuscular o paralítica: este tipo de escoliosis es la menos común hoy en día y se ve asociada en la mayoría de los casos a disfunciones musculares y malformaciones congénitas.
Es muy bueno mencionar que al contrario de la mayoría de padecimientos, las mujeres en la escoliosis son las mayormente afectadas, debido al cambio físico repentino causado en el paso de la niñez a la pubertad y la madurez.
La presencia de la escoliosis puede traer consigo algunos molestos síntomas que pueden distorsionar el correcto desarrollo de nuestra vida cotidiana; entre los síntomas más comunes que encontramos en la escoliosis están:
- Dolor en los hombros.
- Dolor en la espalda.
- Dolor de cadera.
- Dolor de cuello.
- Dolor en el pecho. Entre otros síntomas.
Se puede afirmar que todos estos síntomas se presentan en la mayoría de los casos debido a efectos físicos de la escoliosis; algunos de ellos como la cintura dispareja, la cadera elevada, la inclinación del cuerpo hacia un costado y la presencia de los hombros disparejos, entre otros síntomas igualmente importantes.