Cuando en un análisis el médico nos solicita los valores de PSA, la mayoría de los mortales no sabemos que esas siglas esconden el nombre de una sustancia producida por nuestro organismo (en los varones) y que si se encuentra por encima de cierto valor puede ser indicativo de que algo no va bien, como el inicio de un tumor, por lo que los científicos lo encuadran en los llamados
marcadores tumorales.
Los marcadores tumorales son sustancias producidas o inducidas por una célula que se multiplica sin control (célula neoplásica) que nos indica su crecimiento y/o actividad y que permiten conocer la presencia, la evolución o la respuesta terapéutica de un tumor maligno.
La mayoría de los marcadores tumorales no son específicos de un tumor por lo que a menudo los falsos positivos de estas sustancias están asociados a enfermedades en los tejidos donde son sintetizados, catabolizados y/o eliminados.
La
sensibilidad de los marcadores tumorales varía en función del estado del tumor: suele ser baja en los estadios iniciales y alta en los más avanzados. Muchos de los marcadores tumorales no son muy útiles en el diagnóstico, pero sí en el pronóstico, diagnóstico precoz de la recidiva (reaparición del tumor maligno tras un periodo más o menos largo de ausencia de enfermedad) y el control evolutivo de un tumor.
Para distinguir si el aumento de un
marcador tumoral se debe a una enfermedad benigna o maligna, se utilizan dos criterios: la concentración del marcador tumoral y el control evolutivo.
Concentración del marcador tumoral: El aumento de los marcadores sin neoplasia suele ser mucho más bajo que los hallados en pacientes con metástasis.
Control evolutivo: El segundo criterio considera que si el marcador tumoral es producido por las células neoplásicas, las concentraciones aumentarán según vaya creciendo el tumor.
Si se realizan varias determinaciones en serie con un intervalo mayor a la semivida del marcador tumoral, se puede comprobar si es de origen tumoral (aumento continuo de la cantidad de marcador) o no tumoral (estabilización en la cantidad de marcador).
Los
principales marcadores tumorales empleados en la actualidad se describen a continuación.
CALCITONINA
La calcitonina es una hormona proteica, producida por las células parafoliculares (células C) del tiroides, que participa en la regulación del nivel sanguíneo del calcio. Se consideran normales los valores menores a 27 ng/ml en varones y de 17 ng/ml en mujeres, aunque varían según el procedimiento empleado.
En la mayoría de los carcinomas medulares hay un exceso de secreción de calcitonina. La sensibilidad de este marcador tumoral puede aumentarse mediante la estimulación de la secreción de calcitonina administrando calcio, inyectando pentagastrina o ambos, y se obtiene una respuesta mucho mayor en pacientes con cáncer medular de tiroides o con lesiones premalignas.
La medición de calcitonina tras la estimulación permite el diagnóstico precoz del cáncer medular de tiroides en familiares de enfermos de este tumor. También pueden encontrarse incrementos de calcitonina en la insuficiencia renal, el síndrome carcinoide, el síndrome de Zollinger-Ellison, y algunas neoplasias pulmonares, sobre todo en carcinomas escamosos y de células pequeñas.
La diferencia entre el carcinoma medular y estas otras dolencias suele ser la respuesta a la estimulación, muy inferior en estas últimas.
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