Antígeno carbohidrato 50
Es un antígeno tumoral, de estructura muy similar al CA 19-9. Sus valores normales son de hasta 17 U/ml. El CA 50 tiene resultados, tanto en sensibilidad como en especificidad, muy parecidos a los del CA 19-9.
Alfafetoproteína
La alfafetoproteína (AFP) es una glucoproteína. Se consideran normales las concentraciones inferiores a 10 ng/ml. En enfermedades hepáticas, como la cirrosis y las hepatitis agudas y crónicas, también aumenta la AFP, aunque rara vez superan los 75 ng/ml. La mayoría de los autores consideran 100 ng/ml como un nivel que permite diferenciar entre el cáncer y otras enfermedades benignas.
Por el contrario, la mitad de los carcinomas hepatocelulares tienen concentraciones de AFP superiores a estos límites. Sólo la tirosinemia hereditaria y el carcinoma testicular presentan concentraciones tan altas.
La determinación de AFP se emplea en el cáncer hepatocelular para diagnóstico precoz en grupos de alto riesgo, y el control evolutivo. La determinación seriada de AFP permite diagnosticar un 30 % de los hepatocarcinomas. La AFP se utiliza también en los tumores testiculares no seminomas, con un 60% de sensibilidad. Suele emplearse combinada con b-HGC, alcanzando entonces una sensibilidad del 85 %.
Mucinas en el cáncer de mama
Se han identificado diversos antígenos mediante anticuerpos monoclonales dirigidos frente a glucoproteínas que pertenecen a las mucinas: el antígeno carbohidrato 153, el antígeno mucínico asociado al cáncer de mama (MCA) y el antígeno carbohidrato 549 (CA 549). Todos estos antígenos tienen en común su especificidad de órgano (con incrementos importantes en carcinomas mamarios y ováricos), y estructura similar. Dadas su semejanza estructural, sensibilidad y especificidad, algunos autores consideren que estos anticuerpos detectan partes distintas de un antígeno común. Se consideran normales los valores inferiores a 35 U/ml para el CA 15-3 y 13 U/ml para el MCA y el CA 549. Concentraciones superiores a dichos niveles pueden aparecer en enfermedades hepáticas crónicas y en la insuficiencia renal. La sensibilidad de estos
marcadores en el cáncer de mama oscila entre el 30 % en tumores regionales y el 85 % en tumores metastásicos. La principal aplicación es en el diagnóstico precoz de recidiva y en el control evolutivo. El CA 15-3 es el primer signo de recidiva tumoral en el 50 % de pacientes con metástasis. La combinación de CEA y CA 15-3 diagnostica precozmente el 65 % de las recidivas tumorales. Incrementos de estas mucinas pueden observarse en otras neoplasias, principalmente ováricas y pulmonares.
Oncoproteína C-Erb B2 O Her-2-Neu
El oncogén C-erb B2, localizado en el cromosoma 17, codifica una proteína situada en la membrana celular, que se parece mucho al receptor de crecimiento epidérmico. En el 35 % de los carcinomas mamarios y ováricos se detecta amplificación y sobreexpresión de este oncogén. En sangre es posible detectar parte de la oncoproteína inducida por este oncogén. Se consideran normales valores inferiores a 15 U/ml. Incrementos más moderados pueden detectarse en procesos hepáticos crónicos o metástasis hepáticas de tumores no productores de esta oncoproteína. El c-erb B2 es un
marcador tumoral de interés en neoplasias mamarias ováricas, prostáticas y pulmonares (adenocarcinomas). Su sensibilidad es inferior a la obtenida con otros
marcadores tumorales en estados tanto iniciales (10 %) como avanzados (40 %). Su principal aplicación es como indicador pronóstico, en la detección precoz de recidiva y en el control evolutivo.
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