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La obesidad es uno de los grandes problemas sociales de los últimos siglos. Esta enfermedad, considerada como crónica, afecta a millones de personas en todo el mundo. Dicha enfermedad constituye un gran factor de incidencia en lo que tienen que ver con el aumento de enfermedad y muerte de las personas. Es una enfermedad que deteriora y acorta la calidad de vida.
Las personas que la padecen recurren desesperadamente a diferentes métodos, muchos de ellos auto diagnosticados. Un ejemplo claro de ello son las dietas, alimentos o medicamentos “milagrosos” o en el peor de los casos, el dejar de comer.
Sin embargo esto es un acto de irresponsabilidad para con la salud, pues la obesidad es una enfermedad con componentes genéticos, ambientales y de comportamiento que requieren un plan de manejo profesional como el de cualquier enfermedad de índole crónica y se debe llevar un seguimiento continuo sobre la misma.
En cuanto al tratamiento, ya sea quirúrgico o fármaco, éste debe ser prescrito y asesorado por un especialista en la materia. Y las dietas deben ser ajustadas de acuerdo a las características de cada persona.
Es por eso que es necesario recurrir a un especialista como el endocrinólogo. Este tipo de especialista se encarga de tratar las enfermedades relacionadas con el mal funcionamiento de las glándulas.
De igual forma estos especialistas se sumergen en importantes investigaciones que les ayudan a entender el funcionamiento de las glándulas y a la vez encontrar la mejor ayuda, medicamentos y tratamiento para los pacientes. Estos especialistas por supuesto también atienden a las personas que problemas de soprepeso y/u obesidad causados por factores hormonales y/o metabólicos.
Es que la obesidad no sólo responde a una consecuencia de los hábitos alimenticios y de vida. Si bien son una parte considerable en ello, ésta enfermedad puede tener otros orígenes que el endocrinólogo puede ayudar a tratar de manera efectiva.
Los pacientes que presentan alteraciones en cuanto a lípidos presentan problemas para controlar o mantener los niveles de grasa corporal que se consideran normales. Unas de las alteraciones de lípidos más frecuentes sonla hiperlidimia, que son niveles bastante elevados de colesterol, y los triglicéridos en la sangre.
Estos altos niveles de grasa y colesterol influyen de manera directa en la aparición de enfermedades coronarias, del corazón, derrames y otras relacionadas con problemas circulatorios.
También la hipertensión es muy frecuente en personas que tienen complicaciones con los lípidos y se genera un mayor riesgo de enfermedades coronarias en quienes tienen estos desórdenes.
Por eso es importante asesorarse con un endocrinólogo, pues estos especialistas pueden detectar los factores y trastornos con los lípidos tales como son la baja producción de hormona de la tiroides y las enfermedades genéticas y/o metabólicas. Y de igual forma estos especialistas pueden recetar los tratamientos, medicamentos, dietas y ejercicios adecuados para cada persona y trastorno.
De este modo se comprende que la manera más responsable, segura y efectiva de combatir al obesidad es consultando con un profesional que asesore bien y recomiendo el tratamiento más adecuado para cada persona.
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