La anemia es uno de los males mas comúnmente padecidos en la actualidad especialmente entre las personas más jóvenes, pues una gran cantidad de factores como las malas costumbres, la mala alimentación y el poco ejercicio influyen directamente al surgimiento de este; por ello en este artículo nos enfocaremos directamente en algunas buenas maneras de cómo evitar la aparición de la anemia en nuestras vidas y daremos algunos buenos consejos para aliviar dicho mal en caso de padecerlo.
La anemia se describe a fondo como la deficiencia en elementos tan importantes como el acido fólico, vitaminas del complejo B y sobretodo del hierro, el cual como es conocido y entendido no solo es básico para la formación de unos huesos saludables sino también para el buen transporte de oxigeno mediante los glóbulos rojos y/o la hemoglobina, vital para la obtención de energía y el buen desarrollo tanto mental como físico de los seres humanos. La anemia se presenta en la mayoría de los casos como ya se ha dicho debido directamente a desordenes ya sean alimenticios u orgánicos, pues diversos estudios asocian este mal a la mala digestión y a la mala absorción de nutrientes por parte de nuestro organismo.
Cuando se habla de la anemia, es básico mencionar algunos de sus principales síntomas, pues esto puede contribuir directamente a conocer que poseemos la misma; dentro de los síntomas más frecuentes que presenta este mal resaltamos algunos como:
• Cansancio permanente. • Debilidad. • Piel seca y pálida. • Uñas quebradizas. • Irritabilidad. • Falta de concentración. • Nauseas. • Ulceras bucales. • Caída del cabello.
Cabe notar que en los niños y jóvenes en crecimiento los síntomas pueden incluir malformaciones óseas, mal nutrición, flaqueza y hasta daños en el sistema nervioso y circulatorio.
Por otra parte y adentrándonos más en los métodos de cómo tratar la anemia, es bueno mencionar la existencia de dos formas de cómo obtener el hierro, el cual cabe decir se presenta como la mejor forma para tratar este padecimiento; pues el hierro se divide en dos tipos el hierro “hemo” y el hierro “no hemo”. El hierro “hemo” es el hierro obtenido de alimentos de origen animal especialmente de la carne; sin embargo es bueno agregar en este ámbito que la mejor manera de obtener este tipo de hierro son los pescados y mariscos, ya que dentro de su composición el hierro es un elemento altamente presente. Por otra parte, el hierro “no hemo” es ese que es obtenido de los alimentos de origen vegetal especialmente de las legumbres secas y los cereales, que aunque son una buena manera de obtener hierro no son tan bueno como el hierro “hemo”.
Otra excelente manera de prevenir y/o tratar la aparición de la anemia es mediante el consumo de suplementos ricos en hierro, pues estos no solo aportan al cuerpo las cantidades necesarias para contrarrestar la anemia, sino que a su vez contribuyen a mejorar otros sistemas débiles por la presencia de la anemia; como el inmunológico, físico y mental.
Dado lo anterior queda demostrado que la anemia aunque sea uno de los males más comunes hoy en día, puede ser tratado relativamente fácil, lo único que se debe hacer es llevar una vida activa y equilibrada especialmente en el ámbito alimenticio.
|