Desde hace bastantes años consumimos
suplementos nutricionales de forma habitual y no sólo en estados carenciales como la
jalea real , los yogures con prebióticos, las barritas y
bebidas energéticas , o los zumos enriquecidos con vitaminas.
Existen distintas presentaciones para estos suplementos: en pastillas, cápsulas, en polvo, en zumos, en barritas y en gel. Vamos a analizar esta última presentación y las ventajas y desventajas con el resto de los suplementos que encontramos en el mercado.
Los
suplementos alimenticios en forma de gel se comercializan tanto en tiendas como por internet, “on line, con todo tipo de aplicaciones: para adelgazar, para fortalecer la masa muscular y sobre todo para dar un aporte energético extra a los deportistas de alto rendimiento.
Un gel es un sistema semisólido compuesto de forma homogénea, en los que sus componentes sólidos y líquidos están extendidos uniformemente y no precipitan por la acción de la gravedad, tienen una densidad parecida a los líquidos pero su estructura es similar a la de un sólido.
Algunas de las marcas que ofrecen suplementos en gel tienen una presentación de consumición en unidosis, que les permite ser transportados con más facilidad, y poderse consumir en el acto, sin utilizar cucharas o líquidos para mezclar o tragar.
Pero existen otras muchas ventajas de los productos con nutrientes suspendidos en gel:
- Se ingieren sin masticar, por lo que puede hacerse con facilidad durante el ejercicio.
- La absorción es mucho más rápida que un alimento sólido ya que difunde rápidamente en el tubo digestivo.
- No requieren agitación previa antes de ser consumidos.
- Las dosis nutricionales son muy exactas.
- Suelen tener sabores agradables y de gran variedad.
Los
suplementos en pastillas son fáciles de transportar y una vez ingeridas se metabolizan rápido pero dependen del líquido para su consumo, y las cápsulas además tienen cubiertas de plástico que dificultan la absorción, por lo que no es tan inmediato su efecto.
Las barras tienen buenas dosis de nutrientes y valen como sustitutivos de comidas pero contienen muchas harinas y rellenos para darles forma, eso implica muchas calorías vacías. También el hecho de masticar realizando el ejercicio las hace menos prácticas e inmediatas.
Los zumos son fáciles de consumir pero sus propiedades nutricionales son variables ya que las concentraciones son muy dispares tras el proceso de embotellado, y la pulpa precipita en el fondo del envase y no siempre se consume con lo que no sabemos con exactitud lo que hemos ingerido.
Hay
suplementos en polvo que debemos mezclar con agua, son adecuados para llevar en el bidón o botella de liquido que nos acompaña durante el ejercicio, se ingieren y asimilan pronto, pero hay que realizar la mezcla cada vez, dosificando con cuidado, el sobrante ha de ser mantenido en refrigeración para que no se estropee. Si debemos recargar es engorroso realizar una nueva mezcla, por lo que se suele llevar más cantidad y es menos práctico para su transporte.
Vamos a analizar ahora en los
suplementos en gel algunos de sus inconvenientes:
- El precio es elevado y si los tomamos con regularidad sale bastante caro.
- La venta de algunos de ellos sólo se realiza por internet o por sistemas de venta piramidal.
- Los envases unidosis no detallan los ingredientes en cada envase, ó la fecha de caducidad.
- La textura gelatinosa no es agradable para muchas personas.
Es deseable que antes de realizar un ejercicio nos alimentemos convenientemente, sin olvidarnos de dejar un tiempo prudencial de reposo para no cortar la digestión. Durante la realización del ejercicio la intensidad ha de subirse gradualmente para no tener “bajones” y mientras dure la actividad física hemos de permanecer hidratados, para compensar el agua y las sales que se pierden por la sudoración. Al finalizar el ejercicio debemos seguir hidratándonos y realizar sesiones de estiramiento para no sufrir calambres; también es conveniente ingerir algún alimento ligero con hidratos de carbono para evitar desfallecimientos.
Antes de consumir un suplemento nutricional hay que asegurarse de que sea realmente necesario. Los suplementos alimenticios deben tomarse de forma moderada, y nunca sobrepasar las dosis diarias recomendadas, porque algunos contienen vitaminas y sustancias excitantes que en dosis elevadas pueden llegar a perjudicar seriamente la salud.